Las fronteras, caracterizadas por los grandes flujos migratorios, los intercambios culturales y las economías que se suscitan, en torno a este ir y venir diario. En su movida cotidianidad, arrastran a sus pequeños habitantes en todo lo bueno y todo lo malo, que se pueda dar en una línea limítrofe.
Tuve la oportunidad de dictar talleres durante cinco años en las escuelas de la frontera entre Colombia y Venezuela, podría contar muchas cosas sensacionalistas,  que se esconden en estas comunidades de escasos recursos, no solo económicos, también escasea el agua, la electricidad, el gas y muchas de las cosas indispensables para la vida diaria.
Muchas de las familias que allí viven, lo hacen en forma ilegal, ya que no han conseguido documentos venezolanos, por lo que deben trabajar en lo que hay. ¿Qué es lo que hay? Bueno todo aquel que conozca Ureña y San Antonio, sabe que hay una gran cantidad de fábricas, que contratan mano de obra barata, desde su casa.
Además, de estos trabajos, está el contrabando llamado Bachaqueo (ese es un tema específico, que trataré en mi próximo artículo)  en el cual participan todos los integrantes de la familia. Si ¡Los niños y las niñas también! ¿Desde qué edad? Todas las edades, desde el vientre, si esa señora que está embarazada, necesita la consideración del guardia, pues bien vale la pena estar embarazada.
Es así como los carros, con niños, niñas y adolescentes, pasan los controles fronterizos, haciéndose pasar por familias que van de paseo a Colombia, llevando así la mercancía que pueden contrabandear. ¿Qué se contrabandea? Todo lo que usted se pueda imaginar, especialmente la gasolina, ya que Venezuela tiene la más barata del mudo. Llenar un tanque, cuesta de dos a cinco bolívares, y un dólar puede costar entre 270 y 300 Bs. (para que tenga un punto de referencia)
Así que los lunes, los niños y niñas no van a la escuela, porque fueron el fin de semana, a llevar la mercancía a Cúcuta, y se quedan allá, por lo que llegaran el día martes a clase. Esto en el mejor delos casos.
Ya cuando los niños llegan a cuarto grado, abandonan la escuela, para dedicarse a las labores propias del contrabando.  Por ejemplo de tres secciones que comienzan en primer grado, cada una con treinta niños, solo se abren dos secciones de 4to grado y una sola de sexto, algunas veces incluso podrán estar 5to y 6to juntos.
En una entrevista realizada al director del Colegio de profesores del Estado Táchira, este afirmó que de cada cien niños que entraban a la escuela, setenta y dos abandonaban antes del sexto grado, es decir que solo el 18% de los niños y niñas, llega a sexto grado.

¿Q hacen estos niños? Bueno pueden servir como moscos, así se llama a las personas encargada de decirles a los contrabandistas, cuando vienen las autoridades.
Otro trabajo muy común, es el de extraer la gasolina de los tanques, subsionando una manguera, con la boca. Si, ese trabajo lo hacen los niños, una vez que los carros han pasado la frontera. A la vista de todo el mundo, en plena calle.
Las niñas, bueno ellas no corren mejor suerte, la prostitución de venezolanas que van a ejercer a Colombia, ha llegado niveles exorbitantes.
Nuestra crisis, ha sido a todos los niveles, no solo económica. Nuestra esperanza está puesta en niños, niñas y adolescentes, que no están asistiendo a la escuela.