Jamás en mi vida he estado de acuerdo en que todos los días los “amigos” se frecuenten, ¿Por qué?, siento que una amistad que se frecuenta todos los días corre el riesgo de fracturarse en un momento dado, se pondría más en tela de juicio cualquier situación cotidiana que vivimos día con día y por ende vienen las opiniones encontradas. Y ustedes se preguntaran y ¿Por qué nos estas comentando eso? Es simple, una amistad no pide ni entrega nada a cambió y en eso tenemos que ser conscientes.

Hay que cuidar una amistad si es que se le quiere, y el no frecuentarse todos los días es sano, para nuestra mente. Así cuando ya se tengan quince días, un mes o más se verá con gusto a esa persona tan querida por nosotros.  Alguna vez escuche decir a mi abuelo refunfuñón: “Los amigos solo en la Cárcel, Hospital y en la Muerte”. Qué razón tiene ese viejo sabio.

No tiene que ser todos los días, ni cada minuto o segundo, seria agobiante y se perdería el sentido de la amistad. Ese compañero tan querido por nosotros o hasta en el mismo noviazgo que queremos que florezca hay que dejarlo reposar, descansar. Y de ahí nacerá la verdadera amistad, eso es el querer a alguien.

Yo les recomiendo que pongan en marcha lo que les mencione, que planten esa semilla en el corazón de esas personas que amamos, para que un día cuando el pelo se vuelva cano, o las manos arrugadas como una hoja de papel, nos miremos a las caras y digamos: “Valió la pena el camino, el esfuerzo y la aventura, la vida”. Esa es la satisfacción más hermosa que podemos sentir en lo más profundo del alma, ver como perdura una amistad, un amor en el tiempo en verdaderas y especiales imagenes de amor.