En la obra de Martin Scorcese "La Invención de Hugo Cabret", un homenaje se cierne a las raíces del cine. No obstante, este viaje protagonizado por un niño y su autómata también revela de forma implícita las intenciones que se manejan en la industria del cine, un rostro poco o nada conocido sobre el mayor secreto de hollywood. 


"La Invención de Hugo Cabret" es un libro ficticio escrito por Brian Selznick, un escritor e ilustrador norteamericano ganador del Caldecott Medal. Selznick retrata en 533 páginas la historia de un niño huérfano que vive en una transitada estación de tren en Francia. En poco tiempo el libro fue muy reconocido y la industria del cine hiso lo suyo con la dirección de Martin Scorsese. Debo admitir que el film es una obra de gran calidad, no por nada ganó 5 oscars y realmente es una muy buena adaptación del libro. Pero algo que aprendí durante estos años es que donde están las grandes producciones, ahí están los intereses de la élite y los mensajes del tipo "extra oficial". En este artículo trataré de explicar como "La Invención de Hugo Cabret" logra fusionar un homenaje a las raíces del cine con un concepto encriptado y el cuál es solo para la interpretación a unos pocos. Este mensaje subyacente que hemos analizado en varios artículos es la conexión "ancestral" de Hollywood con la magia, el satanismo y las técnicas de control mental iniciados por la CIA en los años 60s.

Muchos desconocen que hollywood actualmente es movido hacia ciertos intereses políticos, religiosos y sociales. Muy aparte de sus esfuerzos por "entretener" a las masas, esta es una gran herramienta de sugestión, un arma que desde hace años ha sido usada para promover la idea de un nuevo orden mundial y la aceptación del satanismo en la sociedad. Cuando millones de personas se sientan frente a una enorme pantalla por dos horas, las fuerzas que manejan este mundo estarán muy interesadas en lo que se ahí se proyecta. Lástima que este no es un ejemplo hipotético, realmente el público esta siendo llevado a una hipnosis masiva no solo por el cine sino por diferentes medios de comunicación. "La Invención de Hugo Cabret" es solo uno de muchos ejemplos y creo que la correcta interpretación de sus símbolos podrá ayudarnos a reconocer al verdadero enemigo detrás del telón.