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"Las semanas que más trabajo puedo llegar a hacer más de 70 horas, y las que menos, ocho o nueve". Así relata Aaron, de 45 años, su situación laboral como cuidador de personas mayores en una empresa que depende directamente de la Administración en un barrio del sur de Londres. Este cuidador se siente atrapado en un contrato sin horas, esto es, uno en el que el empleador no estipula cuántas horas semanales trabaja su plantilla, exigiéndole disponibilidad en función de la carga de trabajo.

Una modalidad de contratación bastante similar a la que la CEOE quiere implantar en nuestro país. La Confederación Española de Organizaciones Empresariales ha propuesto al Ejecutivo que los empresarios puedan "imponer" a los trabajadores la conversión de su contrato a tiempo completo en uno a tiempo parcial cuando existan causas que lo justifiquen, con la finalidad de evitar despidos. Sin embargo, estas propuestas ya han recibido el rechazo frontal de los principales sindicatos y del PSOE, que temen que estas medidas únicamente sirvan para aumentar la precariedad laboral, tal y como ocurre en Reino Unido.

Mas de un millón de personas trabajan bajo esta modalidad de contrato, según el CIPD.

El caso de Aaron es uno más, la punta de un iceberg de más de 300.000 personas que se encuentran en esta misma situación, según datos de la Oficina Nacional de Estadística. Nada comparado con el último informe del experto en recursos humanos CIPD (Chartered Institute of Personnel and Development) que aumenta la cifra hasta casi cuatro veces más, superando el millón de empleados en esta situación tan precaria. El CIPD afirma que mientras que el sector privado acapara el 17% de estos contratos, el público absorbe el 24%, incluyendo al Servicio Nacional de Salud (NHS).

"El nivel de estrés que soportamos", explica Aaron, "es increíble porque nunca sabemos si llegaremos a fin de mes. Las semanas que trabajas 60 horas sabes que podrás pagar las facturas pero no tienes tiempo ni para comer; mientras que en las que trabajas menos de diez horas, tienes tiempo de sobra pero nada que llevarte a la boca porque no tienes ni un penique".

En este contexto y gracias a la presión de un grupo de diputados laboristas, el Gobierno conservador de David Cameron ha anunciado que revisará de manera "informal" este tipo de contratos, para evitar abusos y violaciones de los derechos de los trabajadores, publicando sus conclusiones a la vuelta del verano. El secretario de Estado de Comercio e Industria, Vince Cable, sostiene que "aunque es importante que nuestros trabajadores gocen de flexibilidad, resulta igualmente importante que reciban un trato justo".

 Y es que, entre los inconvenientes de este tipo de contrato, además de la incertidumbre de cuánto se trabajará (e ingresará) al cabo del mes, se encuentra también la pérdida de muchos beneficios respecto a un empleado normal, tales como seguros de vida o médicos, vacaciones pagadas o días por enfermedad, pagas de beneficios o preaviso del despido, que en estos casos puede ser de un día para otro.

Las cifras oficiales, muy alejadas del millón del CIPD, ilustran el crecimiento de este tipo de contratos desde 2005, cuando apenas existían 50.000; un año después ya había 134.000 y a finales del año pasado más de 250.000. En esta tendencia, 2010 supuso un punto de inflexión, con la entrada en vigor de una directiva europea en virtud de la cual todos los empleados que hubieran sido contratados a través de una agencia de colocación disfrutarían del mismo estatus que cualquier otro empleadocumplidas las 12 semanas de trabajo. Entonces, fueron muchas las compañías que recurrieron a los contratos sin horas para sortear la directiva y evitar pagar todos los beneficios a sus trabajadores.

A.Ehmann: "Estos contratos juegan un papel crucial en nuestra recuperación económica".

En este sentido, las asociaciones empresariales no han tardado en dar la voz de alarma ante la posibilidad de que el Gobierno elimine este tipo de relación laboral. Es el caso de Alexander Ehmann, director de Política Regulatoria del Institute of Directors (IoD), una agrupación que reúne a más de 38.000 directores generales de compañías, incluidos diversos altos directivos de empresas del FTSE 100 (los 100 principales valores de la Bolsa de Londres). Convencido de que "estos contratos pueden jugar un papel crucial en nuestra recuperación económica", Ehmann afirma que "eliminarlos podría conducir al mercado laboral británico a rigideces como las de Francia o España". El representante del IoD asegura que "una de las razones por las que nuestra economía no ha seguido el mismo camino que el sur de Europa es porque los empleadores han sido capaces de adaptarse rápidamente a la demanda cambiante".

Por su parte, otro portavoz de IoD, que prefiere denominar a estos contratos como "de horas no garantizadas", afirma que "creemos que son éticos, porque no sólo proporcionan a los empleados la flexibilidad para cumplir con sus otros compromisos (como estudiar, criar a sus hijos), sino que también se la da a una industria como la hostelería, en la que resulta tan complicado predecir qué plantilla se necesitará".

Tanto es así que la propia sede del IoD en Londres, donde su máximo directivo gana 300.000 libras anuales, (unos 347.000 euros) cuenta en su departamento de hostelería con 16 empleados temporales con contratos sin horas. Estas mismas fuentes no sólo consideran que "sin este tipo de contratos el desempleo en Reino Unido sería mucho mayor" sino que, además, señalan que "el Gobierno tiene que reconocer que cualquier acción que limite el uso de esta modalidad contractual es más que probable que perjudicará a la creación de empleo".

Una de las principales denuncias por parte de los diputados del Partido Laborista hace referencia al subempleo, puesto que según datos del thinktank Resolution Foundation, en muchas ocasiones el empleado gana menos de la mitad del salario medio para ese mismo puesto de trabajo, apenas superando en una libra el salario mínimo. Una situación que afecta especialmente a los jóvenes entre 16 y 24 años (37%), así como a los mayores de 55 años.

Los laboristas demandan "la necesidad de poner freno a este tipo de prácticas".

A esta situación tan precaria se suman, además, los errores fiscales en el cálculo de las retenciones debido a las fluctuaciones de horas que pueden llevar al trabajador a deber sumas importantes de dinero a Hacienda. Alison McGovern, una de las laboristas que promueven la campaña para regular estos contratos, demanda "la necesidad de poner freno a este tipo de prácticas, porque lo que para algunos es flexibilidad laboral, para otros muchos trabajadores no es más que precariedad y falta de estabilidad". McGovern llama la atención sobre el incremento de explotación al amparo de estos contratos y reclama una acción urgente por parte del Gobierno, al que la situación le afecta directamente pues, en palabras de la propia diputada, "cerca de 3.000 empleados públicos padecen estos contratos".

A pesar de que desde el IoD subrayan que son las pymes las grandes beneficiadas de los contratos sin horas, esta semana ha saltado la polémica después de que el diario The Guardian revelara que compañías como McDonald's emplean con esta modalidad de contrato hasta al 90% de su plantilla en Reino Unido, lo que supone un total de 82.200 personas.

Curiosamente, la cadena de comida rápida que sólo en este país cuenta con 1.200 empleados y sirve a diario a 2,5 millones de clientes, fue certificada este mismo año por la consultora holandesa de recursos humanos CRF Institute como uno de los mejores empleadores, no sólo en Reino Unido, sino de toda Europa. Entonces, su vicepresidente en Gran Bretaña, Jez Langhorn, presumía de que "nuestros empleados son personas ambiciosas y con talento y nos hemos esforzado por poner en marcha iniciativas que les apoyen y motiven en su trabajo y en su desarrollo profesional".

El 90% de los trabajadores de McDonald's en Reino Unido, con contratos sin horas.   McDonald's no es ni mucho menos una excepción, sumándose a la lista marcas muy conocidas como Sports Direct, que con 20.000 empleados sin horas también ronda la contratación del 90% de su plantilla con este modelo. De manera similar operan Boots o Subway, que se sacude la polémica sobre sus franquicias, haciéndolas responsables de todo cuanto tenga que ver con sus empleados.

Andy, que con 18 años trabaja para una cadena de comida rápida en Londres, explica que "no es nada raro que el gerente llegue a media mañana y, si vienen pocos clientes, te mande para casa, sin importarle si vienes de lejos o cuánto te has gastado en transporte". A ello se suma, además, lo que pueden llegar a afectar los enfrentamientos personales con el encargado, que "a veces te puede llegar a quitar prácticamente todas las horas durante semanas, saturando a algún compañero con 50 o 60 horas semanales".

En un comunicado de prensa, McDonald's asegura que "nuestros empleados están contentos con esta flexibilidad que les brinda la oportunidad de tener tiempo libre para las vacaciones escolares de sus hijos, preparar exámenes, etc.". La compañía niega que este tipo de trabajadores tenga menos beneficios que el resto y afirma que no se les exige plena disponibilidad cuando son llamados. Fuentes de la compañía consultadas por Público.es rechazaron entrar a valorar si estos contratos son o no éticos y señalaron que "nuestros empleados se mueven en una franja de edad que va desde el final del colegio a los años previos a la jubilación".

















La primera vez que la vio quedó fuertemente impresionado con su cuerpo, pero tuvo que esperar a que oscureciera para que todos los demás se fueran a su casa y poder, al fin, quedarse a solas con ella. Como era el miembro más joven del personal, regularmente lo dejaban sólo para que hiciera la guardia nocturna, pero no le importaba ya que para él era maravilloso quedarse en la morgue rodeado de cadáveres femeninos.
El joven estaba tan excitado con el cuerpo de una adolescente que, por primera vez tomó un poco de la sangre de un cadáver, luego se subió sobre el cuerpo y realizó el acto sexual.
Esto es únicamente una pequeña parte de la historia clínica de un empleado de 21 años de una morgue, realizada por el doctor Joseph Paul De River en 1956 y publicada en el libro The Sexual Criminal: A Psychoanalytical Study.
La historia de ese joven necrófilo comenzó cuando tenía 18 años. A esa edad le tocó sufrir la pérdida de su novia, quien murió de tuberculosis pulmonar. El suceso por supuesto le resultó traumático.
El informe de Joseph Paul De River dice que el joven y la muchacha sólo habían mantenido relaciones sexuales una vez, por lo que, cuando la vio muerta, la abrazó y lamentó no poderlo hacerlo con ella nunca más, sin embargo, al tener contacto con el cadáver de su amada sintió un fuerte deseo sexual.
La necrofilia es más frecuente de lo que crees
El tema de la necrofilia no ha sido muy estudiada por los psiquiatras o psicólogos porque sigue tratándose de un asunto que resulta complicado o incómodo de reconocer por parte de quienes tienen esas tendencias.
Uno de los estudios más completos que apareció sobre el tema fue el del destacado psicoanalista alemán Erich Fromm, quien en su obra Anatomía de la destructividad humana realizó uno de los primeros intentos para descifrar el carácter por el cual algunas personas sentían deseo sexual por los cadáveres.
Una de las primeras conclusiones a las que llegó es que la necrofilia es mucho más frecuente de lo que suele suponerse, pero es difícil de detectarla ya que, explica el psicólogo, es muy complicado para las personas descubrir que sienten atracción por alguien muerto si no entran en contacto con algún cadáver; algo que no suele ser usual o cotidiano.
Háganse esta pregunta: ¿Cuántas veces en su vida han tenido contacto con alguien muerto? Es muy raro y poco usual, pero no lo es para los médicos, empleados de una morgue o de algún depósito de cadáveres, ellos son los se pueden encontrar varias veces con una cuerpo sin vida, por eso las personas que tienen necrofilia están en esos lugares ya sea por alguna de estas dos razones: Deseaban estar en ese lugar para satisfacer sus necesidades o en ese lugar descubrieron la atracción.
Como ejemplo tenemos la historia del estadounidense Kenneth Douglas, que salió a la luz en el 2014. Douglas confesó que cuando era empleado de una morgue en Ohaio había mantenido relaciones sexuales con tres cadáveres femeninos, los de Charlene Appling, April Hicks, y el de Karen Range.
Cuando las autoridades le preguntaron el número de cuerpos de los que había abusado, él simplemente contestó: “Podría haber sido un centenar”. Kenneth Douglas laboró en la morgue durante 16 años, de 1976 a 1992.
Los diferentes actos de necrofilia
Aunque popularmente se identifica a la necrofilia como el acto de copular con los cadáveres, en realidad abarca otros comportamientos. El criminólogo alemán Hans von Hentig menciona que los actos de necrofilia comprenden: El contacto sexual con un cadáver; la excitación sexual por ver el cuerpo de una persona fallecida; la atracción hacía los objetos y lugares relacionados con la muerte; como los féretros, cementerios y algunas flores; las ansias de tocar, de oler y de sentir algo putrefacto y los eventos de desmembramiento de un cadáver.
El último acto de la clasificación de Hans von Hentig es una prueba más de que la necrofilia es algo muy común y es que, a pesar de que en los medios de comunicación aparecen pocos casos de personas que tienen relaciones sexuales con cadáveres, si hay más noticias sobre asesinatos que incluyen el desmembramiento de una persona. Estas personas son llamadas por von Hentig como asesinos necrófilos quienes no tienen como objetivo el matar a una persona, sino disfrutar el acto del desmembramiento.
Sólo basta realizar una pequeña búsqueda en internet para comprobarlo, hay miles de historias en las que una persona es acusada de descuartizar a otra en comparación con noticias sobre actos de considerados como necrófilos.
Acciones necrófilas
Erich Fromm dio a conocer algunas de las características que podrían ayudar a identificar a un necrófilo. Fromm dice que algunas de las siguientes acciones pueden ser no intencionales.
La primera que menciona es el gusto que tienen algunas personas por los esqueletos, quienes frecuentemente tienen ese extraño gusto son algunos médicos o estudiantes de medicina, dicen que se sienten atraídos por los esqueletos por mero interés profesional, pero, dice Fromm, en algunos casos la realidad es otra más íntima.
Otro de los rasgos que presentan estas personas es que tienen la convicción de que los conflictos sólo se pueden resolver por medio de la fuerza o la violencia: “Quieren sentir el poder de convertir a una persona en cadáver”.
La siguiente característica es que las personas necrófilas tienen el gusto de hablar sobre la muerte y las enfermedades mortales, pero el rasgo que más los identifica es el de leer noticias sobre muertes en los periódicos y ver las fotos de los cadáveres a gusto, por eso es lo primero que leen.
El psicoanalista alemán también afirma que los necrófilos siempre son aguafiestas, aburren, y cansan a la gente, también tienen predilección por el pasado y lo consideran sagrado, “los muertos mandan a los vivos”; de forma contraria ven a lo nuevo como algo peligroso en contra del orden natural de las cosas.
Finalmente, y el punto que puede ser un poco polémico, es que las personas con tendencias necrófilas suelen tener una peculiar relación con el color, Fromm considera que los necrófilos prefieren vestir prendas con los colores que absorben la luz como el negro en lugar de los de los colores radiantes y vivos.
Aún falta mucho por estudiar la necrofilia, una parafilia considerado como un trastorno mental, que aún no tiene una forma específica de cura o tratamiento. Mientras las personas que la padecen seguirán en el anonimato buscando los lugares y los mementos ideales donde puedan satisfacer sus peculiares deseos sexuales sin que se sean descubiertos.




Sobre una cuerda en el parque de Yosemite | Foto: Facebook de Dean Potter


Dean Potter, uno de los atletas extremos más conocidos de Estados Unidos, ha fallecido cuando intentaba un salto extremo en el parque nacional de Yosemite. El paracaídas no se desplegó durante el salto, a 2.286 metros de altura, y tanto él como su compañero, el también deportista Graham Hunt, han perdido la vida.

Potter, de 43 años, murió al intentar un vuelo con traje de alas desde el Taft Point, a 2.286 metros de altura.

Además de Potter, ha fallecido su compañero, Graham Hunt, de 29 años. Ambos pretendían volar a alta velocidad a través de un desfiladero, pero según las primeras investigaciones ninguno de los dos logró activar el paracaídas.


El guitarrista y cantante falleció ayer a los 89 años en Las Vegas. Sufría diabetes. Cómo lo despidieron sus colegas, su querida guitarra y el recuerdo de los fanáticos mendocinos. Su inolvidable relación con Pappo.


Con una inmensa trayectoria que lo llevó a ser considerado el “Rey del Blues”, el guitarrista, compositor y cantante B.B. King, falleció en la madrugada de ayer a los 89 años en su casa de Las Vegas a raíz de un cuadro de diabetes que padecía desde hace 20 años.
La descompensación que al final se convirtió en irreversible se inició en octubre del año pasado cuando el músico tuvo que cancelar una gira y durante abril último lo llevó a ser hospitalizado por deshidratación.
El mítico artista, nacido en Mississippi el 16 de septiembre de 1925, tocaba unas guitarras Gibson a las que llamaba cariñosamente Lucille a partir de un incidente en un bar donde actuaba que fue causado por una mujer con ese nombre (ver a parte). 
El enorme artista no sólo fue uno de los responsables de los momentos de mayor popularidad del blues, sino también un maestro para importantes instrumentistas de la talla de Eric Clapton, Mark Knofler y nuestro recordado Norberto “Pappo” Napolitano con quien en la década del 90 compartió conciertos en el Madison Square Garden y también en Buenos Aires. 
B.B. King comenzó su carrera en 1947 y muchas de sus primeras grabaciones fueron producidas por Sam Phillips, pero fue a principios de 1949 cuando le pidió al famoso Sonny Boy Williamson que lo dejara cantar en su programa de radio y el conductor accedió a cambio de pedirle a los oyentes que llamaran para decir si les había gustado. 
Tuvo gran éxito y a partir de ese momento comenzaron a llamarlo “la nueva estrella que puso al rojo vivo las llamadas telefónicas”. En 1955 compró un viejo colectivo por 500 dólares, lo bautizó Big red y se largó a girar por todo el territorio de los Estados Unidos, una actividad local que un año más tarde alcanzó su récord cuando ofreció 342 recitales. Ya en la década del 50, se convirtió en una de las figuras más importantes en la música con éxitos como “You know I love you”, “Woke up this morning”, “Please klove Me”, “You upset me baby”, “Every Day I Have the Blues”, y “Ten long years”
En su haber tiene 15 Grammys, la Medalla Nacional de las Artes, fue premiado con un honorario Ph.D de la Universidad de Mississippi, la Real Academia Sueca de música lo galardonó con el Premio de Música Polar por sus “significantes contribuciones al blues” y en 2006 el presidente norteamericano George W. Bush le otorgó la Medalla Presidencial de la Libertad.
A lo largo de su trayectoria, vendió millones de discos en todo el mundo y estaba incluido en el Salón de la Fama de la Fundación del Blues y el Salón de la Fama del Rock and Roll. 
Otro de los logros de King fue el tercer puesto en la lista de los “100 mejores Guitarristas de la Historia” de 2003 elaborada por la revista Rolling Stone, apenas ubicado por detrás de Jimi Hendrix y Duane Allman. Mientras que en la reedición de 2011 ocupó el sexto lugar detrás de Jimi Hendrix, Eric Clapton, Jimmy Page, Keith Richards y Jeff Beck. 
Su paso por Argentina
Llegó por primera vez a la Argentina en 1980 cuando dio un concierto en el auditorio del Bauen y otro como parte del Buenos Aires Festival Jazz en el estadio Obras. Recién regresó en diciembre de 1991, pero a partir de entonces volvió con cierta regularidad y forjó su lazo con Pappo a quien llamaba “Mr. Cheese” (Mr. Queso). 
Después de una seguidilla de visitas que se se extendió hasta 1998, estuvo 12 años ausente y cuando retornó -en marzo de 2010 al Luna Park-, expresó ante sus seguidores: “Sí, tengo 84 años, pero no estoy muerto”. 
Más allá de sus dotes como intérprete, King fue un defensor de la educación de la música en los niños. En 2002, fue contratado como partidario oficial de Little Kids Rock, una organización sin fines de lucro que provee a los niños de escuelas públicas de todo Estados Unidos lecciones e instrumentos musicales de manera gratuita.
Sus fans mendocinos
El músico Carlos Casciani es parte de los Alfajores de la Pampa Seca, quizá la banda de blues más representativa de Mendoza. “Yo lo he escuchado mucho a BB King, ya de grande, pero aprendí muchísimo con su sonido. Respeté mucho su manera de tocar, un tipo muy sencillo, pero que con su música te tocaba hasta la fibra más íntima. Por suerte, queda su música. El que no conoce mucho de blues puede empezar en el género escuchándolo a él, que se mantuvo siempre en esa línea clásica y pura.
Eso, escucharlo al rey, lo va a motivar a seguir adentrándose en el género”, detalla Casciani. Por otra parte, el melómano y conductor de radio Nihuil, Cristian Gambetta (fan del músico) comenta: “Lo vi en vivo a B.B. King en el 92. Pappo presentó Blues local y tocó con King en los bises. Resulta que cuando lo llamó el rey del blues a que subiera al escenario, Pappo estaba en el baño, así que se trepó al escenario subiéndose los pantalones, je”. “Cuando me enteré de su muerte lo primero que pensé es que el tiempo es implacable... ¡y que se iba a juntar con Pappo a hacer locuras!”, dice el comunicador.
El lamento de Clapton
El guitarrista de blues y rock británico Eric Clapton rindió ayer homenaje a su “querido amigo” y mentor B.B. King tras la muerte de la leyenda del blues a los 89 años.
“Sólo quiero expresar mi tristeza y dar las gracias a mi querido amigo B.B. King”, dijo Clapton en un corto video publicado en su página de Facebook.
“Quiero darle las gracias por toda la inspiración y el aliento que me dio como intérprete a lo largo de los años”.
“No quedan muchos que toquen de la forma pura en que lo hizo B.B.”, dijo en el video, que rápidamente atrajo casi un millón de visitas.
El exguitarrista de Cream, de 70 años, dijo que su amigo fue un “faro para todos nosotros”, los amantes del blues.
Clapton animó a quienes no están familiarizados con la obra de King a que escuchen su álbum de 1964 “B.B. King Live at the Regal”, precisando que ahí y agregó que es “donde empezó para mí como guitarrista joven”.
Clapton firmó junto a King el álbum “Riding with the King”, en el año 2000.

Guitarra, vas a llorar
La leyenda del blues B.B. King se fue dejando de duelo a la que le “dio la fama”: Lucille, su querida guitarra, que adquirió rango de amante y de icono.
B.B. King falleció a la edad de 89 años en Las Vegas. Tocaba blues desde finales de los 40 equipado con su fiel Gibson a la que denominó Lucille, “nacida” en una noche de invierno de 1949.
Mientras el músico se presentaba en un club de Arkansas, dos hombres se enfrascaron en una pelea por una mujer llamada Lucille, provocando un incendio que obligó a evacuar el lugar.
“Cuando estaba fuera, me di cuenta de que me había dejado mi guitarra en el interior”, dijo B.B. King en una entrevista hace unos años.
El hombre, destinado a ser una leyenda del blues, no dudó a volver a entrar al edificio en llamas para recuperar su querido instrumento, por el que había pagado apenas unas decenas de dólares.
“Casi muero tratando de salvar mi guitarra”, confió. “Llamé a mi guitarra Lucille para recordarme que nunca volvería a hacer este tipo de cosas”.
Había nacido la leyenda: todas sus guitarras tuvieron desde entonces ese nombre, que se convirtió en sinónimo de B.B. King. Divorciado dos veces, el músico incluso dedicó una canción a la que le fue fiel hasta su último suspiro:
“El sonido que escuchas / viene de mi guitarra llamada Lucille / Estoy realmente loco por Lucille / Lucille me sacó de la plantación / o podrías decir que me dio la fama” (Lucille, 1968).
Desde la década de 1980, el fabricante de guitarras Gibson fabricó un modelo al que bautizó Lucille. 
En 2005, la mítica marca produjo una edición limitada de 80 piezas de “Lucille” en honor a los 80 años de B.B. King, quien recibió el primer prototipo.